20 de junio: San Adalberto de Magdeburgo, obispo y misionero
Texto del Evangelio Mt 28,16-20
«Haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado».
Comentario del Evangelio
Hoy contemplamos la vida de San Adalberto de Magdeburgo (910–981) (maestro de san Adalberto de Praga), monje benedictino y gran misionero del siglo X. Tras formarse en la corte de Otón I el Grande, dejó los honores para ingresar en el monasterio de Tréveris. En el año 961 fue consagrado obispo y enviado a la Rus de Kiev por petición de la princesa Olga, pero la misión fracasó y tuvo que huir tras la muerte de sus compañeros. De regreso, fue abad de Wissembourg y destacó por su disciplina y amor al estudio.
En 968 el papa Juan XIII lo nombró primer arzobispo de Magdeburgo. Desde allí organizó nuevas diócesis como Meissen y Brandeburgo, fundó escuelas y formó misioneros. Se cuenta que animaba personalmente a sus discípulos antes de enviarlos a tierras difíciles. Murió en 981 durante una visita pastoral.
—La vida de san Adalberto de Magdeburgo nos enseña que la fe crece con esfuerzo, valentía y perseverancia. Aunque los resultados no fueron inmediatos, su trabajo le ha merecido el título de “Apóstol de los eslavos”.