23 de abril: San Adalberto de Praga, obispo y mártir
Texto del Evangelio Jn 15,18-21
«Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. (…) Todo esto os lo harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado».
Comentario del Evangelio
Hoy es san Adalberto de Praga (c. 956–997). Este santo fue hijo de una familia noble, y desde joven prefirió el camino exigente del Evangelio. Estudió en Magdeburgo y, ya como obispo de Praga, intentó reformar una Iglesia acomodada, denunciando abusos y defendiendo una vida cristiana más coherente. No siempre fue bien recibido: cuentan que más de una vez tuvo que abandonar la ciudad por las tensiones que provocaba su predicación. Amante del silencio y de la vida monástica, buscó refugio en un monasterio benedictino, pero no huyó del mundo. Movido por el deseo misionero, partió a evangelizar a los pueblos prusianos, donde murió mártir. Fue canonizado dos años después; es patrón de Bohemia, Polonia, Hungría y Prusia.
—Su vida muestra a un pastor inquieto, fiel y valiente, que prefirió la verdad del Evangelio a la comodidad del poder.